20110129

A veces, recaigo,
sobre el lienzo de tu pecho,
quedando dormido.

Luego despierto,
llorando terriblemente,
¿donde has ido?

Entre la vigilia que te llora,
y la lucidez que te imagina,
acabo de darme cuenta,
de que nunca has existido.

20110127

¿Acaso fuimos felices alguna vez?

Ya no haré, y me quedaré quieto,
mirando tu sombra de agua y sal,
y como mi corazón, secado al viento,
se sumerge entre las olas contigo.

Sonreiré, pues veo el motivo,
en tus labios que ya no veo.

Bésame, bésame un poco más,
mientras siento que te amo...
¿Te amo?
Te amé.

20110123

Tiempo de tu amor cuando no hay tiempo.

Despacio, susurro tu amor,
y me deshago con dulzura.

Me despierto y te reclamo,
ya se quiebra mi cordura,
solo por ver tu corazón.

Yo te desnudo con el viento,
y miro, enciendo, vacío tu figura,
y fragmento el cielo.

Ahora,
¡Cronos, destroza tu tiempo!
¡eternamente tú y tu cuerpo!

Y me envuelves, fatigado,
y yo, perdido en tu laberinto,
en tus ojos, del azul más puro,
en tus labios, de rojo marchito,
en tu piel, de blanco oscuro,
rompo el espacio,
devoro mundos,
y me rompo en universos,
¡y te amo!

20110121

Dormir en piedras y soñar tus ojos.

Como el cielo más gris,
sé que amas salvajemente,
mientras te aman a ti.
Puedo verlo en tus ojos.

Volveré a caer como un rayo,
me diluiré en tus instantes,
formulando que te amo.
Puedo verlo en tus ojos.

Y por cada vez, y serán infinitas,
perderé todo lo que quiero,
empezando por ti.
Puedo verlo en mis ojos.
Olor a sal que llora en la piedra.

Ven volando, amor.
Volando entre las olas,
que el mar está revuelto,
triste y furioso.

Él sufre si no estás,
tanto como te sufrí.

Él ruge por la noche,
como una fiera,
lamentándote,
y sangra espuma.

Pide que le devuelvas,
el color de tu mirar.

20110120

Busco líneas en tu sombra.

El sol, latente, absurdo
y rojo, te impacta,
calienta tu cuerpo,
volviendo rosada tu palidez.

Los brazos del viento,
fríos y lamentables,
impactan tu rostro,
volviendo lágrimas tus ojos.

Tu cuerpo, resistiendo,
tan firme como mi lamento,
se mantiene en mi mente.

Una obsesión marchita,
dulce, como una rosa,
perdiéndose en el tiempo,
deshaciendo sus pétalos.
Eso eres tú.