20110301

De cuatro ojos, rojos ojos rojos,
como de luz prendidos la noche,
es mi difuminado rostro vivo,
de ruborizados colores sonrientes.

Una vez de más, siempre menos de dos,
mis labios, atentos observadores,
han visto a mil ojos besarme.
Nariz que dejo atrás entre mentes,
mentes de mi profundo recuerdo,
no os podré nunca, no olvido.

¡Pero soy cangrejo, animal como el ermitaño!
¡Adiós orejas cálidas de perros!
¡siempre tan fieles como amantes!
Y yo tan traidor como un patriota
que es arrestado por espías
que tienen sus naciones en su casa.

Me marcharé acabando, lo haré,
huiré de cada vida de mi etapa,
me recordaré y marcharé a todo ser.

Una cada de necesidades son estas cosas,
me odiéis, no, me recordéis, tampoco.
Soy pasión fugaz, estrella desenfrenada,
soy aquellas rocas que se estrellan
contra la fachada del mar,
y ese paso, que ya segundo.

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