20110522

Si el fascismo es color azul,
y la mentira de tono rojo,
ni quiero ver así el mar,
del mismo fondo que el cielo,
ni quiero ver así mi sangre,
del mismo dolor que el fuego.

Vertid el uno sobre el otro.
Abridme y vaciadme, a mí,
sobre el océano inmenso,
y que ni rojo ni azul queden,
que se mezclen y revuelvan.

Que sea al fin nuestro mar,
del mismo fulgor morado
del que son nuestros cuerpos.

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