20110630

Algún día expondré mi mal,
y el mundo se resquebrajará.
¿Quienes somos? Pregunto.
No hay destino alguno,
pero existe la probabilidad.
Tiempo al tiempo,
espacio al espacio.
Hombres y Mujeres, nada.
Nada somos, nada seremos.
Humanidad. Extinción.

20110628

Si no hay ninguna rutina,
yo crearé miles de ellas,
para luego romperlas.
Edificaré el tiempo,
creando tablas y diarios,
para hundirnos ambos en
una monotonía que nadie,
solo tú, podrá romper.

Moriré entre angustias.
El tiempo inexistente
se entrelazara conmigo,
dejándome sin movimiento,
para que tú lo cortes,
y podamos ser libres.

20110624

En tres segundos, me has vuelto a descontrolar. Y todo lo que me queda para seguir amándote el resto de mi vida, son dos fotos tuyas y mi memoria.

Para no haberte percatado nunca de mi existencia, has llegado donde nunca antes había estado otro humano. No sobreviviré sin tus ojos azules, tus rosadas mejillas, tu pálida piel y tu largo cabello castaño oscuro. Eres mi Alegórico.

20110617

Caminaban, como los furtivos amantes de una novela romántica. Las calles eran estrechas, excesivamente estrechas. Era ese el origen de su belleza. Se notaba la falta de planificación existente en el primer crecimiento que sufrió la ciudad. Calles que se cortaban las unas a las otras, que se cerraban, que se abrían, que se retorcían hasta llevar al límite lo que un camino puede ser. Nunca podías seguir una vía recta hasta ningún punto. No existían las vías rectas. Prácticamente, siguiendo la misma callejuela de cada día, llegabas en cada recorrido a un lugar diferente.

No sabía si amaba más a la mano que iba agarrada de la suya o a los edificios, tan góticos, renacentistas y barrocos, que se erguían en el centro de la enorme metrópolis. ¿Como decidir si amar más la traición humana o la inutilidad arquitectónica? Cada cual más inerte y frívola que la anterior, empezando por ambas. Era la encrucijada de aquel ser que solo veía realizada su existencia en los tonos terrosos, los únicos que utilizaba en sus cuadros. Podía pintar horas, días, semanas o vidas enteras, y los únicos colores que en todo ese tiempo utilizaría serían los otoñales. La gama del ocre que, sin duda, era la marca de su amargura.

20110614

La balada del mes de Junio,
es esa que me incita a vivir,
a respirar la calidez del aire,
a exprimir las escasas nubes,
y a bailar sobre las arenas.

Suenan una, una y otra vez,
al mismo ritmo que mis pies,
que mi corazón y mi mente,
esas melodiosas criaturas,
que siempre sonríen y sienten,
los mismos acordes de guitarra,
veraniegos.
Ahora mismo, busco el éxtasis de mis sentidos. Como el más puro simbolista, quiero encontrar la realidad más lejana que haya a través del estímulo externo. Y cuantas veces he estado cerca de ello, entre líquidos y humos, entre maldades y cosas peores. Y ahora, estoy cerca gracias a la tranquilidad.

Que mezcla más grande. Una pizca de simbolismo, otra de ilustración y, sobre todo, mucho naturalismo. ¿O acaso soy el único creyente en el determinismo genético?

20110607

Me enfrío al mismo ritmo que conservo mis desbordantes sentimientos. Si me voy, si me quedo, si sueño o si me tiro al suelo, siempre es lo mismo, lo único que me mueve agitándose en mi. La pasión, que me lleva al abandono, al amor, a la euforia, a la tranquilidad. Todo yo soy pasión convulsa y fuera de control, derivando en acciones y sentimientos. Ese es el combustible que alimenta al motor de mi ánima. Yo soy cambios. Yo soy pasión.

Mi problema, es el bovarismo. Oh, Emma, ¡cuantas veces te he criticado para ser yo como tú! En un trasfondo, en algunos puntos, soy tu copia. La insatisfacción es nuestro persecutor. Pero tampoco soy tú, y eso hace, de mi vida y mi futuro final, algo menos trágico.
Anhelo el sabor de tu primavera,
que de tan fresca y juvenil,
me mantenía con vida, expectante.

Cuando hablabas, no para mí,
en tus labios brotaban flores,
como si fueras el Jardín del Edén,
y los colores que te envolvían,
únicamente a mi perspectiva,
eran la barrera que nos separaba.
Mis dos inertes ojos son,
el reflejo de un vacío mundo
de diamantes, arena y carbón.
Mi mundo solo es mi vida,
un inmenso y profundo océano
de lluvia, ácido y veneno.
El océano solo es mi corazón.
Se llama como la amargura,
como el tedio y el silencio,
y se extiende infinitamente,
sobre mi y sobre mi,
sin poder abarcar nada.

20110606

La noche solo es un misterio,
una delicia de hielo y tinieblas
con lisos cabellos invisibles
y un redondo vientre de piedra.
Es una bella, blanca mujer,
vestida con mil capas de cielo
y elegantes chaquetas de nube,
que gesta en sí a Terror y Muerte.
Tiene innumerables ojos blancos,
que brillan en la púrpura lejanía,
y mil brazos que roban el alma
de aquellos que la desean y miran.

La noche solo es húmedo aliento,
un ánima errante, mortal, negra,
que nunca ha podido vivir.

La noche es la portadora del fin,
que llega siempre al fin de cada día,
y que tiene su terrible y deseado fin,
cuando empieza la luminosa vida,
que a ella le falta.