20110922

Me lanzaría de espaldas al Sol, quemándome,
hundiéndome en su corteza de fuego y sangre,
con tal de tener frente a mí tu figura de luz.
Podría observarte detenido en la eternidad,
ardiendo, sufriendo, llorando y amándote.
Me mantendría mientras tu cuerpo siguiera
detenido, acompañando mi doloroso paraíso,
y clavaría mi mirada en tus vacías emociones.

Dolería mi alma, herida y lamentable, penosa,
y sin embargo jamás me habría sentido pleno
hasta el momento de haberme sacrificado a ti.
Jamás dejaría mi inútil lucha contra mi calor,
si fueras tú mi camino, hogar, destino y razón.
Mi lento arder ante las brasas heladas de tus ojos.

Me dejaría quemar, siempre que tú estuvieras allí,
y esperaría a ver mi cuerpo calcinado, solo por
comprobar si en el último momento me recogerías,
o si por el contrario, como ya sé, girarías tu luz.
Y yo seguiría allí incluso aún cuando muriera el Sol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario