20111030

Insondables santuarios de cristal,
y dulces luces de ámbar y platino.
Carne y sangre en funcionamiento,
sobre cubierta, una cama o el viento.
Las sirenas cantándole al océano,
y el marinero arrojándose al cielo,
huyendo de la horrible perfección.

Batallas en navíos de madera y metal,
baterías, cañones, mosquetes y rifles,
todos disparándose al sucio compás,
de aquel que tiene fuerzas para matar.

20111029

No comprendo bien si deshacerme,
o simplemente romperme en añicos.
¿Acaso existe alguna diferencia?
Estoy tintando los árboles de mi vida,
y los quiero todos rosas cual cerezo,
y de oscuro cual ciruelos los deseo.
Realmente, ambos son atractivos.
Me dan igual, si existe cúpula celeste
donde pueda alojarlos, bajo estrellas.
No recordaba que no puedo olvidar,
y me alegro de no poder hacerlo,
y de poder mantener cenizas en mí.
Miedo me da pensar y luego saber,
pero me arriesgo cada día, lo hago,
y mi recompensa es sobrevivirme.
Estrato tras estrato, todos son yo.
¿Existe vida ahí fuera, tan lejos?
¿Existe vida aquí dentro, en mí?
Me ofende dudarlo cuando respiro.
Pero me pregunto, sobre todo,
¿donde nació este errático corazón?
Que al mismo tiempo siente bien y mal.

20111028

Destellos en un bosque de piedra,
y cualquier facultad huyendo
entre columnas de barro y madera.
De mis ojos, humo brotando,
y las nubes lanzando relámpagos.
De mis manos, emanan lágrimas,
y de mi mente, mi propio corazón.
¿Como negarse a la perdición?
Diluirse primero en uno mismo,
y más tarde en el universo.
Mi universo solo lo eres tú,
mi universo solo lo soy yo.

20111025

Odiar, es esa sensación que me surge
cuando sé que me intentan explorar.
Cuando un individuo foráneo, intenta
encontrar algo en mi que no sea vacío.
Mi escudo no se atenúa, nunca lo hace,
y la distancia que me aleja del mundo,
crece a cada día, surgiendo un abismo.
A veces la preocupación recae en mi,
y no la quiero, ni deseo, ni necesito.
Jamás seré otro animal social más.
No seré esa bestia asentada en todo.
Prefiero ser un viajero, un ser fugaz,
y reconocer mi hogar en algún corazón,
lo haya dejado ya o aún lo tenga que dejar.
Y amo esa sensación de cuando sin entrar,
alguien conoce ya lo que por dentro soy.

20111024

Mi lucidez se desgasta como un rayo,
con la misma velocidad a la que nace.
Con la muerte de cada estrella, soy.
Y finalmente pierdo mi existencia,
y mi corazón vuelve a estar arriba,
y mi mente vuelve a dormitar, sola.

Me he convertido en única destrucción,
y mis instantes son tan cortos y lentos,
que solo da tiempo a marchitarse
a las flores que en mi, brotan sin crecer,
y se convierten en humo azul y rojo.

Solo tú enriqueces mi odio corrosivo,
y alimentas mis pocos sentimientos.
Y yo solo sé dedicar mis esfuerzos
a darle vida a uno y luchar al otro.
Luchar contra mi y mi doble natural.

Soy Rey y Reina, plenitud moral,
y físicamente, la eterna imperfección.
Soy el resultado de infinita esperanza,
recogida en un mismo y simple cuerpo,
y una mente de sueños y dualidad.

Entre mis mil ideas, un resquicio,
desde el que observar el universo
que con tanto tiempo he creado,
y que yo solo, no puedo controlar.
Y se empieza a desbordar lo que soy,
espontaneidad, frío y abstracción.

20111023

Arañar el cielo, fisurarlo o destruirlo,
y dejar que sangre por sus heridas
estrellas que exploten contra mi.
Que entre sus abiertas lineas caigan,
planetas, palacios, sueños y llamas,
que rocen y derrumben toda estructura,
asesinando con cariño toda arquitectura
de mármol, piedra, agua y óxido.

Hacer que el viento, estancado, zozobre,
hundiéndose en si solo para morir.
Sin aire, sin Sol, sin lluvia o vida.
Y seres bicéfalos y monstruosos,
construyendo en nuestra penumbra,
templos donde pudieran respirar.

20111019

Aguantar, eterno, una espada de oro,
y saber que usarla significa detenerse,
hasta que su filo y cuerpo se desgaste,
del mismo modo que hará el mío.

Sentarse, sobre cien agujas oxidadas,
esperando unas palabras sinceras,
sabiendo que lo único a encontrar,
son solo nubes bajo tierra, y el sol,
encerrado en un marco en mi pared.

Y mil caballos aguantan esculpidos
en piedras frágiles y pesadas,
al ritmo del tambor del trueno
arrastrando del carro hasta Hiperión...
Mi mente es solo una Idea, un planeta,
una sólida llanura llena de barrancos,
y un fortuito paraíso para mi evasión.

Es un lugar seguro en el que permanecer,
en silencio, tirándole flores a la muerte.
En el que es el espacio, y no el tiempo,
el que escapa de mis manos con suavidad.
Es un océano púrpura azotado por lluvia,
y un monstruo atrapado por si mismo.

Dentro de mi, la tierra es negra y seca,
el fértil lugar donde cosechar sueños
sin miedo a que estos puedan morir.

Inestabilidad o locura, y espontaneidad,
crecen bajo las piedras y los árboles,
enredándose en cada pensamiento y acto.
Y cada estrella que estalla en mi cielo,
es un nuevo montón de polvo eterno
que vagará como un recuerdo hasta el fin.

Mi mente solo es una Idea, un mundo,
una construcción que nunca parece acabar,
y que si lo hiciera, se derrumbaría sin más.

Y mi único recuerdo sería de marfil.
Caer en desgracia, leer cristales rotos,
como si fueran libros que te hieren
a cada palabra o página que pasas.
Ir, venir, volver a donde nunca has ido,
y volver de un lugar donde no estás.
Relatividad es ver salir al Sol, con magia,
de entre las nubes o la intensa lluvia,
descubriendo que aún no ha amanecido.
Observarlo todo desde algún prisma.
Mi prisma, hecho de arena y sal,
que fragmenta el blanco en mil colores.
Esa es la fantasía de los ojos abiertos,
poder ver con libertad o esta realidad,
o aquella que se oculta en la penumbra,
tras ella, observándonos y escondiéndose.
Intento crear alguna reacción orgánica,
tal como las hormonas o emociones.

20111018

En un día de oscura y luminosa amargura,
en el cielo una fría dulzura esboza sonrisas.
Acaricia mi piel con amor, pasión y dulzura
el viento, que envuelve así mi ilustre figura,
la cual va desapareciendo, y se desgasta
con la rozadura de cada nueva gota de lluvia.

Y llueve, llueve sobre mi estatua de piel,
arrancándome a tiras superficie y corazón,
haciendo con el agua yermas mis lineas,
para que no puedas reposar las noches en mi.
Deshace lo que soy, deja ver lo que he sido,
y lo borra después para enseñar mi principio.

Y sigue haciendo frío en este paraje helado,
donde llueve incesantemente, donde estoy solo,
y no oigo nada más que el eco de mis sueños.
Y la eternidad, húmeda y fragmentada en mil,
sigue cayendo sobre mi estatua, ahora de hueso,
y comprendo que no parará hasta que me mueva.
Me gustaría encontrar, algo que me despertara,
que me provocara sueños, o al menos, interés.
Algo equiparable al lugar donde reposan las ideas,
a la sensación de respirar aire puro, frío y mojado
mientras por nuestro cuerpo corre el tiempo.
Y quedarme sentado en una orilla arenosa y fina,
desnudo, con mi cuerpo hundiéndose en el agua
cuando las olas llegaran a mí, jugando a quererme.
Consagraría eternidad e infinidad a encontrar
ese lugar donde la niebla es el único clima,
el mal y buen tiempo, sin dar lugar a otro ambiente
ni a la necesidad de cambiar este, tan perfecto.
Pero estaría convirtiéndome en inutilidad e ignorancia,
pues sabría, sé, y no querría, ni quiero reconocer,
que ese lugar no es Donde, y es Quien, y a su Hasta Él
solo se puede llegar navegando en un barco, de nombre
Amor Propio, que en mi caso naufragó antes de nacer.

20111017

Ojalá la lluvia se tiña de violeta,
y cada una de sus gotas vuele
con la simple idea de rozarme,
mientras ruedo por el suelo,
incandescente, sangrante y fiero.

Que las armas sean flores, por un día,
y que se levanten todos aquellos que
se niegan aún a luchar contra el silencio.
Que rompan las cadenas y cerrojos
de esta esclavitud moderna y traigan,
con sus cantos, la lluvia que anhelan,
pues yo ya he roto la celda de cristal.

No hay mejor deseo para el mundo,
que un mundo nuevo, aún sin empezar.
Que no sea Dios el demiurgo esta vez,
y que el humano trabaje el material,
y construya con el, su propia Utopía,
que será Infierno para todos los demás.

20111011

No soy una máquina, ni un fantasma.
Soy carne y hueso, y energía quizás.
Pero no funciono como los demás,
soy humano, pero no funciono igual.
Me alimento del pasado, de mis sueños,
del mar, del viento, la lluvia o el Sol.
Me alimento de todo aquello que
se atreve a rozar mi piel con cariño,
y aún así puede que siga sin funcionar.
A veces las caricias no vienen, huyen,
o vienen, pero de dirección incorrecta.
A veces pasa azul por verde, o marrón,
y cambia, pero sigue siendo blanco.
Y los sentimientos se llenan y vacían,
se tornan en pasión, tristeza, o amor.
Se deshace la piel cuando toca a otra,
y el atento fuego se fragmenta en colores.
El viento sopla, y puede ayudarnos,
o impedir que sigamos un sentido.
Y todo seguirá dando vueltas aún así,
todo seguirá su recorrido sin establecer,
nada dejara de pasar, por desgracia,
y por suerte todo seguirá pasando,
y nos enfrentaremos a nuevos desafíos,
y a grandes oportunidades que llevarán,
si la Fortuna es generosa, junto a ti,
o a la calidez que tiene uno mismo.
Estoy, sentado y curvado, apoyado,
sobre las lineas que mi mente traza.
Mis manos se aferran a aquello que,
sin realmente saber, creo controlar.
Me siento y observo como todo, todo,
baila suavemente frente a mi, y sigue
ese camino del que yo salí hace mucho.

Volvería a atrás, para volver a sentir
cada uno de los instantes que ya viví.
No los cambiaría, sería incapaz de ello.
Pero los repetiría y los saborearía con
la amargura de saber en que acaban,
cual es su desmesurada desembocadura.
Aquella, o esta, de mil amores y ninguno.

Estoy, sentado y curvado, apoyado,
sobre las lineas que mi mente traza,
y son las que me unen a tanta gente,
aunque esa gente ya lo olvidara, y que,
de manera silenciosa pero eficiente,
me acerca cada noche a tantos sueños.
Estoy reposando sobre mil segundos.