20111028

Destellos en un bosque de piedra,
y cualquier facultad huyendo
entre columnas de barro y madera.
De mis ojos, humo brotando,
y las nubes lanzando relámpagos.
De mis manos, emanan lágrimas,
y de mi mente, mi propio corazón.
¿Como negarse a la perdición?
Diluirse primero en uno mismo,
y más tarde en el universo.
Mi universo solo lo eres tú,
mi universo solo lo soy yo.

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