20111029

No comprendo bien si deshacerme,
o simplemente romperme en añicos.
¿Acaso existe alguna diferencia?
Estoy tintando los árboles de mi vida,
y los quiero todos rosas cual cerezo,
y de oscuro cual ciruelos los deseo.
Realmente, ambos son atractivos.
Me dan igual, si existe cúpula celeste
donde pueda alojarlos, bajo estrellas.
No recordaba que no puedo olvidar,
y me alegro de no poder hacerlo,
y de poder mantener cenizas en mí.
Miedo me da pensar y luego saber,
pero me arriesgo cada día, lo hago,
y mi recompensa es sobrevivirme.
Estrato tras estrato, todos son yo.
¿Existe vida ahí fuera, tan lejos?
¿Existe vida aquí dentro, en mí?
Me ofende dudarlo cuando respiro.
Pero me pregunto, sobre todo,
¿donde nació este errático corazón?
Que al mismo tiempo siente bien y mal.

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