20111025

Odiar, es esa sensación que me surge
cuando sé que me intentan explorar.
Cuando un individuo foráneo, intenta
encontrar algo en mi que no sea vacío.
Mi escudo no se atenúa, nunca lo hace,
y la distancia que me aleja del mundo,
crece a cada día, surgiendo un abismo.
A veces la preocupación recae en mi,
y no la quiero, ni deseo, ni necesito.
Jamás seré otro animal social más.
No seré esa bestia asentada en todo.
Prefiero ser un viajero, un ser fugaz,
y reconocer mi hogar en algún corazón,
lo haya dejado ya o aún lo tenga que dejar.
Y amo esa sensación de cuando sin entrar,
alguien conoce ya lo que por dentro soy.

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