20111116

Escucho el ruido de tu blanco,
tono infernal el de tu figura,
pura nieve cálida sobre llano.
Gesto amable de tantas noches,
haber podido amarte, y ahora,
que mi corazón se muere y arde,
siento que no estas y no llegas.
Línea férrea de tortura dulce,
lienzo marcado en blanco roto,
y labios de delirio pasional.
Te he desechado, me he perdido,
y tú no estás, y nunca has estado.
Y el sol muriente de este horizonte,
despierta a la lluvia nocturna,
y amanece una noche más, mi locura.

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