20111218

La sensación de la inimaginable nube azul,
el delirio pasional y el razonamiento ilógico.
La dulzura propia de la existencia vacía.
Ahora, y en todo momento, necesito tu presencia.
La cobertura cálida de esta esfera sangrante,
el manto protector de esta pérdida de lucidez.

Llega el momento de decir adiós al tiempo,
de despistarse en los caminos de la eternidad.
La infinidad abraza nuestros pasos y emociones.
Aquí, o en ninguna parte, plantaremos rosas.
La frialdad se deshace y deja ver que es agua,
y en ella crecen las primeras señales de vida.

Agarra fuerte mi brazo, del mismo modo que yo.
Cierra los ojos e imagina que este barranco,
es el dulce río por el que nos deslizamos ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario