20120120

Si uno de mis puntos principales y característicos es soñar con el futuro, ahora este me produce pesadillas y horror. Nos espera de este una sociedad que se conforma día a día y se puede dilucidar a cada paso que dan aquellos que, por desgracia, mueven el mundo. Y ya nos son pequeños pasos para cercenar nuestras cabezas, no. Ahora son pasos de gigante que no tratan de ocultar, ¡nos escupen a la cara! Se ríen de nosotros encerrándonos rápidamente y quitándonos cada vez más las armas pacíficas que tenemos. Si el ser humano, es artista, nos despojan de esto. Si el ser humano, es político, nos despojarán de esto. Si el ser humano, es social, nos despojarán de esto. Nos despojarán, si hace falta, de la condición de humanos.

Eso sí, miremos desde el relativismo. Construyen una Utopía. Un mundo mejor... para sus propios intereses y que se sustentará sobre nuestra esclavitud. Seremos todos como Atlas, condenados a tener el peso de algo horrible sobre nuestros hombros.

Si con algo sueño, es la libertad. Mi futuro perfecto sería viajar allí donde no llega el control, y no para hacer nada que aquí no pueda hacer, si no para hacer lo mismo pero sintiéndome libre de cualquier restricción o miedo aparte de aquel que yo me pueda provocar. Pero ahora veo el futuro como algo que se oscurece. Que nos oscurecen. La tan repetida imagen de película, de gobiernos autoritarios y sociedades rebosantes de tecnología. De un mundo que valora más la entidad jurídica y económica que la social o individual. Y no tengo que mirar tan lejos para ver eso que ya puedo ver ahora, y cada vez más.

Quizá, mis palabras e ideas caigan en silencio (costumbre repetitiva de mis creaciones artísticas). Pero necesito decir eso que pensamos todos, esa pregunta que todos queremos espetarles a los que se creen los dioses de la edad contemporánea, ''¿pero que os creéis que es esto?''. Pero no me quedo en ellos, que en todos los temas buscan intromisión y reducir nuestra presencia. En los particulares casos como los de hoy, está todo ese segmento de los llamados artistas que han hecho de la expresión de los sentimientos, del poético ''reflejo del alma'', un vulgar conjunto de actividades lucrativas. Vosotros, vergüenza de la historia. Pues el arte puede servir y muy noblemente como manera de ganarse la vida, y es algo lógico y razonable. Lo que no lo es, es que ganarse la vida sea que queráis vivir en tronos mientras otros viven en puentes.

Hombres, mujeres, y en general seres que me horroriza que sean de mi misma especie. Si ser político es caer en las garras de la codicia y de la mentira, renuncio a aquello que siempre me gustó. Y si ser artista es hundirse como bestias en la hipocresía y falsedad, rehuyo de aquel que fue mi sueño. Y guardaré mis esperanzas en que las excepciones sean mayoría, y desenfundaré mi lengua viperina y mi veneno, aunque mis palabras caigan en un sordo vacío.

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