20120215

Hélices doradas girando en el cielo,
deshaciendo poco a poco las nubes,
convirtiéndolas en polvo y espuma.
Recuerdos acechando novedad,
arcos disparando flechas de cristal,
rompeolas que no paran al viento.


Un palacio en medio de la nada,
un desierto es un imperio y más,
arena salpicando nuestros huesos,
dulces sueños que se han perdido.


Una imagen, una reacción, una,
un momento en el que estamos,
nos quedamos detenidos, seguimos,
y la imagen ya no vuelve a estar.


Las bóvedas de mi mente huyen,
si tú apareces un segundo o más,
dejando caer los siglos dementes.
Como un recuerdo fugaz vuelves,
y te marchas más lejos que antes,
se crea del palacio un desierto.

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