20121011


Nunca puedes ir a donde yo quiera,
pues mi viaje es raudo como el rayo
y el viento que desnuda las miradas,
que vacía los ojos tristes, los ojos suaves,
que vacía los rayos de este Sol distante,
con agua en el ambiente, humilde y cálido.
Las fuertes olas, golpean los sueños amargos,
y los huracanes, las pesadillas tan dulces.
Las altas fortunas que danzan el tiempo
vacían los restos del fuego marchito,
que se deshace en pétalos de ceniza.
Y yo soy esa estrella cercana, los ojos,
olas y huracán, alucinación nocturna,
soy el fuego que cubría las cenizas,
soy una flor de pétalos perdidos.

20121007

El dulce canto de la lluvia deslizándose,
arañando mi calma y mi rostro sucio.
La caricia del viento quedo en la noche,
que me lleva a un lugar lejano y vacío.
Como resuena la tranquilidad hoy,
como rezuma de mi cabeza distante,
como ayuda a borrar mi realidad.
Si pudiera demostrar que tras mí,
he construido algo mayor y mejor,
un mundo de piedra sangre y luz,
sería la muestra de quién soy.
Mi mente es de pesado metal,
y la estoy dejando tan atrás.
Es un alma cargada y furiosa,
y la estoy borrando y matando,
estoy volviendo a la inocencia,
a la ignorancia y a la locura.
Me vuelvo una piedra sangre.