20121007

El dulce canto de la lluvia deslizándose,
arañando mi calma y mi rostro sucio.
La caricia del viento quedo en la noche,
que me lleva a un lugar lejano y vacío.
Como resuena la tranquilidad hoy,
como rezuma de mi cabeza distante,
como ayuda a borrar mi realidad.
Si pudiera demostrar que tras mí,
he construido algo mayor y mejor,
un mundo de piedra sangre y luz,
sería la muestra de quién soy.
Mi mente es de pesado metal,
y la estoy dejando tan atrás.
Es un alma cargada y furiosa,
y la estoy borrando y matando,
estoy volviendo a la inocencia,
a la ignorancia y a la locura.
Me vuelvo una piedra sangre.

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