20130226

Escucha al fondo: quietud y tormenta.
La quietud del agua huyendo,
el olor al agua contra la piedra.
Caminando hacia detrás, sin ver,
y alejándote de donde debes estar.

El aire parece dormido; no lo está,
y su viento es tan frío, tan fuerte,
que me cala los huesos y la piel.
Y se me hunde en el pecho.
Demasiado profundo el viento.

El rumor del Sol no se ve,
más allá del tiempo y el tiempo;
son lento, nublado, presente.
No se verá calentando arriba.
No se verá hasta mañana a mi lado.

20130218

A cada gota, una más y otra menos,
para alimentar al océano de rojo.
La lógica se deshace entre hormonas;
se desata el ir y venir, el oleaje.
Cabe esperar nada, o nada más.
Cabe la desesperación sombría,
el sonido deslizándose en fuego.
Cabe la lluvia en un mundo cerrado,
en la habitación húmeda y fría,
en la cama roja y verde que llora:
cabe esperar a ella no verte llegar.
O nada más.

20130208

¿Que ocurre ahora?
¿Porque tanto tiempo
recae ahora en mí?
Llega ahora el frío
de tanta frialdad.

20130206

Pensamiento en flor

Expansión de las flores que son sentimientos, que son pensamientos, que son huidas, que son flores. No me hablaré de tiempos, los pasados marchitos y futuros inciertos. Hay muerte y vida en cada brisa. La palabra es, no tiene acepción. Los monstruos crecen de la mente del arte. Aquí no hay monstruos. Encrucijada entre términos. Se lee mi mente;
se lee mi suerte.


Lanzo mis mil suspiros y fierezas
contra un fuego de hierro sordo.
Lanzo mil punzadas con mis ojos,
busco paseos verdes y hay azul;
busco en donde estoy mirando,
y no es donde miraba al ocaso.
Me elevo en el aire como magia;
caigo más allá del fin del suelo.
Está amaneciendo ahí afuera,
y yo encerrado en tres y cien.
Llueve dentro de esta pared.
Dos cadenas para un vacío,
miro al espejo y solo tú lo ves.
No soy el gigante que ya no está,
pero recuerdo el hielo en la pasión,
que ya tampoco puede estar.
No me vuelvo ni retuerzo ahora,
pero desde la orilla puedes ver.
Más lejos que lo cerca de ayer,
más cansado de lo viejo y azufre,
más vivo por el aroma de cerezo.

20130203

Antes era plasma, la locura, fuego.
El universo creciendo por doquier,
expandiéndose, creciendo, soñando,
como manchas de una estrella azul.
Ahora ya no veo lo que pude ver.

No hay sonrisas, no hay movimiento,
solo horas muertas que no avanzan.
¿Está todo bien? Una explosión.
¿Porque parece que no hay camino
por donde seguir? Vuelve a reventar.
Ha pasado de un océano intenso,
a un mar envenenado, vacío, yermo.

Solo acercarse acuchilla el espíritu,
y agranda las heridas sin cerrar.
¿Donde están esa pasión y vida?
Se contrae el universo, pierde color,
y puedes mirar; jamás será lo mismo.