20131125

Triste vida, triste vida,
conjunto de grises en mis ojos,
carrera perpetua y sin razón.
Volaré, volaré, pero no tengo alas;
nunca yo ni nadie las tendré.

¡Adiós dulce sueño a tu llegada!
Imposibilidad imposible, ¡que ironía!
Si no imposible, más y menos aún
poder tan solo disfrutar o soñar.

Mirar el Sol y ver lluvia helada,
querer agua y tener solo su calor.
Nunca hay lo propio del deseo,
y ya no puedo desear sin sueños,
y me he olvidado de soñar.

Las noches en mi Atalaya
son ahora cárcel y tormento;
el salir del Sol me duele y lamento:
¿vida donde estás, vida mía?
¿donde estás, vida, vida,
si vivirte no puedo más?
Y es imposible caminar.

Pasos sobre el agua sucia,
sobre los días más grises,
sobre la piedra y rutina,
bajo atenta mirada de gris,
lluvia, viento y nubes negras;
que se ríen más que de mí,
que de vivir la vida me alejan.

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